Diseñadora industrial y Magíster en Dirección de Marketing Directo y Digital (Universidad Diego Portales – Pompeu Fabra, Barcelona), Natalia Yáñez Guzmán es una figura clave en la intersección entre diseño, sostenibilidad e innovación social. Actualmente, se desempeña como Directora de Pregrado, mención Moda y Gestión en la carrera de Diseño de la Universidad del Desarrollo (UDD), donde ha impulsado proyectos que integran arte, industria y formación creativa con propósito.

Con pasantías en Harvard University (Academic Innovation for Deep Learning) y NABA-Domus Academy, Italia (Textiles Fashion Design), Yáñez combina una sólida base académica con una destacada trayectoria profesional. Ha sido reconocida por su aporte al diseño nacional como Diseñadora del Año por Revista ED (2018), Joven Líder por Revista Sábado de El Mercurio, y nominada al Sello de Excelencia a la Innovación. Además, ha representado a Chile en escenarios internacionales como la Milano Design Week, la Bienal Iberoamericana de Diseño (Madrid), Tent, London Design Fair (Inglaterra) y el Museo de Artes Aplicadas de Budapest.

Su trabajo se centra en promover prácticas de moda consciente y responsable. Desde la dirección de la mención Moda y Gestión en la UDD, lideró recientemente la Pasarela D 2025: Girl Power!, en colaboración con el Capítulo Chileno del National Museum of Women in the Arts (NMWA Chile), instancia que unió a más de 200 estudiantes con once destacadas artistas visuales chilenas.

 

La Pasarela D 2025 se articuló bajo la temática “Girl Power!”, y en colaboración con el NMWA Chile. ¿Cómo nace esta alianza y qué valor considera que aporta a la formación de los futuros diseñadores?

Esta alianza surge con la solicitud particular que el NMWA realizó a la Decano de la Facultad de Diseño, de trabajar juntos este año en torno a la Moda. De manera inmediata, dicha solicitud fue abordada como un desafío intelectual y productivo para nuestros estudiantes y docentes, pues percibimos la Moda como un medio de expresión individual, pero también colectivo. Los fenómenos socioculturales, políticos y económicos, han sido históricamente la inspiración de los diseñadores de Moda. En esta instancia, la inspiración fue promovida por el legado cultural nacional de estas 11 mujeres artistas, lo que permitió a la disciplina por medio del aprendizaje experiencial e interdisciplinario, difundir, visibilizar y homenajear su destacada obra. 

 

El proyecto integró el trabajo de once artistas visuales chilenas. ¿Qué aprendizajes surgieron de este diálogo entre arte y diseño, y cómo se reflejó en las colecciones presentadas?

Los aprendizajes fueron múltiples y diversos, no obstante, es posible identificar como un aprendizaje significativo; la relevancia que posee el compromiso, rigurosidad y admiración mutua en el trabajo en equipo. El establecimiento de variables comunes y un lenguaje unificador interdisciplinario, permitió el diálogo permanente y constante entre artistas y diseñadores, conformando una nueva visualización que re-significó las particulares percepciones del mundo de estas 11 artistas.

 

Usted ha sido una promotora activa del diseño sustentable y la innovación social. ¿Cómo percibe la evolución de la sostenibilidad en la industria de la moda en Chile?

Percibo que existen avances significativos en el proceso de concientización del consumo responsable, las nuevas generaciones son más críticas y reflexivas de la incidencia de sus decisiones de compra y consumo. En el marco regulatorio, también percibo avances importantes con la incorporación de los textiles como elemento prioritario de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP). Lanzada recientemente por el Ministerio del Medioambiente, además de la existencia de una hoja de ruta que promueve la circularidad.

Escuelas de Moda ya incorporamos contenidos y nuevas metodologías de enseñanza-aprendizaje que permiten formar a los futuros diseñadores como actores de cambio y promotores del desarrollo sostenible, sin embargo, cualquier esfuerzo es poco y no es suficiente.

 

Históricamente, la moda ha sido un espacio donde las mujeres han tenido presencia, pero no siempre poder de decisión. Desde su perspectiva, ¿cómo está cambiando el rol de la mujer en la industria y qué acciones son necesarias para avanzar hacia una verdadera equidad en este campo creativo y productivo?

El rol de la mujer es dinámico, se encuentra en permanente cambio y evolución, lamentablemente esta condición es invisible aún, pues en la actualidad, la industria de la moda sigue otorgando los puestos creativos más altos a hombres y no a mujeres, situación que hasta antes de la pandemia venía cambiando, pero que según el sociólogo Frédéric Godart, investigador del instituto de negocios francés INSEAD, el dominio masculino se debe a lo extenuante de las jornadas laborales, incompatibles con los roles familiares predominantemente.  Según la revista especializada Marie Claire, en un artículo publicado en septiembre del año en curso: “Solo 10 de 33 direcciones creativas de marcas de lujo femenino están en manos de mujeres, y apenas dos de ellas son mujeres de color”. Esta realidad, creo que obliga a las mujeres a re-pensar su consumo de la moda y lamentablemente a no asumir roles hegemónicos como el de ser madre, situación que también ya estamos sufriendo dado el envejecimiento de la población. Para avanzar en una verdadera equidad, las mujeres debemos persistir en demostrar nuestras múltiples y diversas competencias profesionales, siendo fieles a lo que esperamos de la vida, en todos sus ámbitos.

 

Finalmente, ¿qué mensaje le gustaría transmitir a los jóvenes diseñadores que buscan crear desde un lugar consciente, con identidad y propósito, en un contexto globalizado?

Me gustaría transmitirle a los jóvenes y futuros diseñadores, que en ellos está depositada la esperanza de la continuidad de nuestra existencia, en sus decisiones éticas, consientes y empáticas del ejercicio de su profesión.