Desde hace más de dos décadas, Juan de Dios Larraín ha contribuido decisivamente a transformar la industria audiovisual chilena. Abogado de formación y productor por vocación, en 2004 fundó junto a su hermano, el director Pablo Larraín, la productora Fábula, hoy reconocida como una de las compañías audiovisuales independientes más influyentes de América Latina.
Bajo su liderazgo como productor ejecutivo, Fábula ha impulsado películas y series que han trascendido fronteras, entre ellas Una mujer fantástica, ganadora del Premio Óscar a Mejor Película Internacional; No, Jackie, Spencer, El Conde y el aclamado documental La memoria infinita. Su capacidad para combinar una mirada artística con una sólida visión estratégica ha permitido posicionar al cine chileno en los principales circuitos internacionales.
Este 2026 la productora da un nuevo paso en su consolidación global con la apertura de oficinas en Madrid y Buenos Aires, que se suman a sus sedes en Santiago, Ciudad de México y Los Ángeles. La estrategia busca desarrollar producciones concebidas desde cada territorio, trabajando con equipos creativos locales capaces de interpretar las particularidades culturales de cada país, fortaleciendo al mismo tiempo una red iberoamericana de creación y producción audiovisual.
Lejos de exportar un modelo único, Fábula apuesta por potenciar las identidades locales y generar nuevas oportunidades de colaboración, financiamiento y desarrollo de historias con vocación internacional, manteniendo el sello creativo que ha caracterizado a la productora desde sus inicios.
Para el NMWA-Chile, es motivo de orgullo contar entre nuestros directores con Juan de Dios Larraín, cuya trayectoria demuestra cómo el talento, la innovación y una visión de largo plazo pueden proyectar la creación latinoamericana hacia el mundo.
Fábula continúa expandiendo su presencia internacional con nuevas oficinas en Madrid y Buenos Aires. ¿Qué representa este paso para la productora y cómo esperan que fortalezca el desarrollo de nuevas historias en Iberoamérica?
Es un paso natural ante las oportunidades que tenemos como productora. Por una parte, vemos una consolidación de la industria en torno a las plataformas y, por otra, una madurez de Fábula que nos permite liderar procesos creativos en distintos países. A lo largo de los años hemos construido redes de colaboración a través de nuestras películas y series, y contar con presencia en Madrid y Buenos Aires nos acerca aún más a los talentos, las historias y las dinámicas locales.
Esperamos que eso fortalezca el desarrollo de proyectos con identidad propia y vocación internacional.
Uno de los sellos de esta expansión es desarrollar proyectos desde equipos creativos locales y no trasladar una mirada chilena a otros mercados. ¿Por qué considera que ese enfoque resulta fundamental para construir historias auténticas con proyección global?
Porque creemos que las historias son más potentes cuando nacen de quienes conocen de primera mano la cultura, los códigos y las sensibilidades de cada lugar. Nuestro objetivo no es exportar una mirada chilena, sino colaborar con equipos creativos locales para desarrollar proyectos auténticos. Las plataformas necesitan conectar primero con las audiencias de origen y, cuando una historia logra eso, también aumenta su capacidad de viajar y conectar con públicos de otros países. La autenticidad sigue siendo el mejor punto de partida para lograr una proyección global.
Desde su experiencia liderando una de las productoras más importantes de la región, ¿cómo observa la evolución del rol de las mujeres en la industria audiovisual y qué desafíos considera que aún quedan por abordar para avanzar hacia una mayor equidad?
Creo que ha habido avances importantes en los últimos años. Hoy vemos más mujeres liderando proyectos, dirigiendo películas y series, y ocupando espacios de decisión que históricamente estaban menos abiertos para ellas. Debemos mirar el trabajo de directoras como Pepa San Martín, Marialy Rivas, Marcela Said, Manuela Martelli, Francisca Alegría, Maite Alberdi, Dominga Sotomayor, Valeria Sarmiento o Alicia Scherson, todas muy activas y con excelentes resultados recientes.
Sin embargo, todavía persisten desafíos importantes, especialmente en materia de acceso a oportunidades y de representación en otros niveles de la industria. Desde la productora tenemos un compromiso total de seguir impulsando esos espacios.


















































