Melissa Aldana en Chile

El pasado 16 de febrero de 2026, la saxofonista chilena Melissa Aldana se presentó en el Teatro Nescafé de las Artes de Santiago, en un concierto que marcó su regreso a los escenarios nacionales con un nuevo proyecto discográfico. Radicada en Nueva York y formada en el Berklee College of Music, Aldana ha desarrollado una trayectoria sostenida en la escena internacional del jazz contemporáneo, incluyendo una nominación al Grammy y una presencia constante en circuitos de alto nivel. Volver a Chile, según expresó durante la presentación, significó tocar ante su “familia chilena”, en el país donde inició su vínculo con el saxofón.

El repertorio estuvo centrado en Filin (2026), su más reciente álbum, editado por Blue Note Records. El proyecto se articula en torno al movimiento del filin cubano, surgido en La Habana en la década de 1940, cuyo nombre deriva de la adaptación fonética de “feeling”. Este género estableció un diálogo entre la trova tradicional, el bolero y el jazz estadounidense, privilegiando la expresividad vocal, la sutileza armónica y la densidad poética de las letras. En este contexto, Aldana aborda un formato de baladas que desplaza el virtuosismo hacia un segundo plano y sitúa el foco en el sonido, el fraseo y la construcción emocional de cada melodía.

El concierto se inició con “Little Church”, composición de Hermeto Pascoal incluida en el disco, que permitió desplegar las primeras secciones de improvisación del cuarteto. La formación estuvo integrada por Kush Abadey en batería, Pablo Menares en contrabajo y Glenn Zaleski en piano, músicos con los que Aldana mantiene una colaboración estable. La interpretación evidenció cohesión rítmica y atención a las dinámicas, con un trabajo detallado en los silencios y en la administración del espacio sonoro.

Durante la jornada también se interpretaron “Dime si eres tú”, del compositor cubano José Antonio Méndez, figura central del filin; “In the Middle of Everywhere”, composición de Zaleski; e “Introspection”, de Thelonious Monk, uno de los referentes históricos del jazz moderno. Estas piezas permitieron articular un programa que transitó entre la tradición y la relectura contemporánea, integrando repertorio latinoamericano y estándares del jazz.

La segunda parte del concierto profundizó en la estética introspectiva del álbum. Aldana desarrolló solos de trazo contenido, con énfasis en el timbre y en la continuidad melódica, evitando despliegues técnicos expansivos. El diálogo con el piano y el contrabajo sostuvo una atmósfera de concentración que caracterizó la totalidad de la presentación. El cierre incluyó “Lush Life”, estándar de Billy Strayhorn, seguido de “Los Ojos de Chile”, pieza perteneciente a su disco 12 Stars (2022), concebida como un gesto explícito hacia su país de origen.

El concierto confirmó una etapa de madurez artística en la trayectoria de Melissa Aldana. La propuesta presentada en Santiago evidenció un desplazamiento hacia una exploración más profunda del sonido y de la balada como formato narrativo, integrando tradición latinoamericana y lenguaje jazzístico contemporáneo. Su regreso a Chile no solo constituyó un hito en su agenda internacional, sino también una instancia de conexión con el contexto cultural que dio origen a su formación musical.