Visita Guiada NMWA-Chile: Archivo Kitty Goldmann en Biblioteca Nacional de Chile

El pasado martes 21 de julio, socios y amigos del NMWA-Chile participaron en una enriquecedora visita guiada a la Biblioteca Nacional de Chile, actividad gestionada por nuestro director Fernando Pérez Oyarzún, que permitió conocer tanto la historia de este emblemático edificio patrimonial como el Archivo Kitty Goldmann, resguardado por el Archivo de Gráfica Chilena.

La delegación fue recibida por la directora de la Biblioteca Nacional, Soledad Abarca, junto a la coordinadora de Educación Patrimonial, María José Cuello, quienes dieron la bienvenida a nuestros socios y compartieron el profundo trabajo que la institución desarrolla en la preservación y difusión del patrimonio documental y artístico del país.

El recorrido comenzó frente a la maqueta del edificio de la Biblioteca Nacional, donde el equipo explicó el proceso fundacional de la institución a partir de la histórica proclama de 1813, dictada durante la Primera Junta Nacional de Gobierno y firmada por Francisco Antonio Pérez, Agustín Manuel Eyzaguirre y Juan Egaña, por entonces uno de los intelectuales más influyentes del país. Allí recordaron la inspiradora filosofía que dio origen a la Biblioteca: “pensar en la felicidad presente y futura” de los chilenos a través de la cultura, principio que continúa orientando su misión hasta nuestros días.

Los asistentes también conocieron la historia del edificio actual, inaugurado en 1925 y que en 2025 celebró su centenario. Diseñado por el arquitecto Gustavo García del Postigo, fue concebido como un verdadero museo, incorporando desde su origen obras de destacados artistas como Alfredo Helsby y Arturo Gordon, además de finos trabajos en bronce, mármol, madera y mampostería realizados por maestros artesanos de la época, que convierten al inmueble en uno de los grandes hitos arquitectónicos y culturales de Chile.

La visita continuó por el Archivo del Escritor, donde se resguardan importantes fondos documentales donados por grandes figuras de la literatura nacional, entre ellos el legado de Gabriela Mistral, incorporado a la Biblioteca Nacional en 2007. Posteriormente, el grupo recorrió la histórica Sala José Toribio Medina, imponente estructura de tres niveles de estanterías de maderas nobles que constituye una pequeña muestra museográfica dedicada a la vida y obra del destacado bibliógrafo e historiador chileno.

El recorrido prosiguió en el Archivo de Gráfica Chilena, donde Claudio Aguilera, jefe del archivo, condujo una visita especialmente dedicada al recientemente incorporado Archivo Kitty Goldmann, permitiendo adentrarse en la vida y obra de una de las mujeres más relevantes —y durante décadas invisibilizadas— de la historia del diseño gráfico nacional.

Los asistentes pudieron conocer de primera fuente el extraordinario legado de Kitty Goldmann (1918–2002), artista y diseñadora nacida en Viena que llegó a Chile en 1939 huyendo de la persecución nazi. A través de dibujos originales, bocetos, afiches, ilustraciones, diseños editoriales y piezas publicitarias, fue posible recorrer más de cinco décadas de producción artística que contribuyeron a definir el lenguaje visual de Chile durante gran parte del siglo XX. En una época en que el diseño gráfico aún no existía como disciplina formal en el país y donde muy pocas mujeres se desempeñaban en este ámbito, Goldmann abrió camino con una propuesta moderna, sofisticada y profundamente conectada con la realidad chilena.

Durante la visita al Archivo de Gráfica Chilena también fue posible conocer otros valiosos fondos patrimoniales, entre ellos los dibujos originales de Papelucho, la emblemática creación literaria de Marcela Paz, cuyas primeras ilustraciones fueron realizadas por su hermana Yola Huneeus, continuadas posteriormente por su hija Marcela Claro Huneeus, así como por la diseñadora Marta Carrasco durante la década de 1980.

El recorrido finalizó en la Sala Infantil de la Biblioteca Nacional, donde los personajes Memoriosa, Mariposa y el Búho Medina reciben a niños y jóvenes en un espacio especialmente concebido para fomentar la lectura, rodeado de delicados pirograbados sobre madera que enriquecen el carácter patrimonial de este lugar.

La jornada concluyó con un grato almuerzo en Justicia Café, ubicado al interior de la Biblioteca Nacional, instancia que fue compartida junto a la directora Soledad Abarca, permitiendo extender la conversación en torno al patrimonio, la memoria y el rol de las instituciones culturales en la preservación de la historia de las mujeres.

Agradecemos especialmente a nuestro director Fernando Pérez Oyarzún por gestionar esta enriquecedora experiencia para nuestros socios, así como a la directora Soledad Abarca, a María José Cuello, a Claudio Aguilera y a todo el equipo de la Biblioteca Nacional por su generosa acogida y por compartir con nosotros el invaluable patrimonio que resguarda esta institución, reafirmando la importancia de preservar y difundir la memoria cultural de nuestro país.