Nacida en Viña del Mar y formada académicamente en Londres, Atenas y Santiago de Chile, su trabajo se sitúa en un cruce singular entre arte contemporáneo, psicología y espiritualidad, con una propuesta reconocida como una de las principales expresiones del denominado arte consciente a nivel global.
Su producción abarca pintura, escultura e instalaciones de gran formato, utilizando materiales como resina, madera, hierro, vidrio y mármol. Desde una estética marcada por la luz, el color y la presencia simbólica de lo femenino, sus obras exploran la relación entre lo espiritual y lo material, integrando arquetipos universales, procesos introspectivos y referencias a la psicología profunda. Parte importante de su trabajo se encuentra en colecciones privadas y espacios públicos en Chile y el extranjero.
Daphne expande continuamente los límites de su lenguaje visual mediante la experimentación tecnológica, incorporando animación 2D, rigging y proyecciones de mapping, además de sumergir al espectador en experiencias de realidad aumentada (AR). Esta convergencia entre lo tangible y lo digital refuerza su búsqueda por conectar diversas dimensiones de la percepción. Parte importante de su trabajo se encuentra en colecciones privadas y espacios públicos, tanto en Chile como en el extranjero.
Daphne ha expuesto en ciudades como Londres, París, Nueva York, Madrid, Dubái, Tokio,Buenos Aires, Punta del Este y Santiago. Desde 2011 es representada por la Galerie Colette Dubois, en París. En paralelo, ha desarrollado una extensa labor en el ámbito del desarrollo personal a través de talleres, publicaciones y programas formativos, destacando su rol como presidenta de la Fundación Agapi y vicepresidenta del directorio de la Fundación Gabriel y Mary Mustakis, donde lidera la línea de desarrollo integral. En estos roles, dirige iniciativas orientadas a promover la creatividad, la inteligencia emocional y la expansión de la consciencia.
En enero de 2026 presentó en el Museo Ralli de Punta del Este la muestra “JOY / Color Amor”, una experiencia expositiva y participativa respaldada por la Embajada de Grecia y declarada de interés cultural por el Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay.
– En tu trabajo, el arte consciente sitúa el proceso creativo en el centro. ¿Cómo dialoga esta práctica con tu formación en psicología y con tu experiencia en el desarrollo personal desde una perspectiva femenina y transformadora?
Mi proceso creativo nace del silencio y del juego con los colores y formas, fluye libremente; soy un canal entre mi mundo interno y la tela.
La psicología me ha dado las herramientas como el mindfulness y la meditación para expresarme desde el inconsciente; el pincel no sigue una regla lógica, sino que sigue el ritmo de mi intuición y mi sentir.
– “JOY / Color Amor” propone una experiencia inmersiva que invita a la participación activa del público, ¿qué tipo de experiencia y reflexión buscas movilizar más allá de la contemplación tradicional?
Mi invitación es a hacer una pausa, que las personas suelten el estrés y el ruido de afuera. Es sentir la obra con todo el cuerpo, no solo con la vista.
Quiero que las personas se sumerjan en el color y la luz; la idea es que la obra sea un encuentro profundo con uno mismo.
Me encanta hacer dinámicas y llevar a los participantes a ese silencio interno, para que puedan conectar con su esencia amorosa, tranquila y luminosa.
– Gran parte de tu obra aborda símbolos, arquetipos y energía femenina. Considerando el rol que el NMWA cumple en visibilizar narrativas históricamente desplazadas, ¿cómo entiendes hoy el lugar de lo femenino en el arte contemporáneo y su capacidad de incidir en los procesos creativos y sociales?
Entiendo lo femenino como una energía de creación, introspección y cuidado que el mundo necesita hoy más que nunca.
Siento que el arte contemporáneo ha sido, durante mucho tiempo, un ejercicio intelectual, de la mente y las ideas. Eso es valioso, pero a veces nos aleja de nuestra propia humanidad.
Hoy, más que nunca, el arte necesita el aporte de lo femenino: esa sensibilidad que viene del corazón y la intuición.
- Lo femenino nos invita a sentir, no solo a analizar.
- Nos conecta con la vida, con la ternura y con la capacidad de sanar a través de la belleza.
Mi propuesta es equilibrar esos dos mundos. Quiero que el arte sea un lenguaje del alma que todos puedan entender, simplemente dejándose llevar por lo que sienten frente a la obra.
– Tu trayectoria internacional se ha desarrollado sin perder el vínculo con Chile, ¿qué aprendizajes te ha dejado ese tránsito entre territorios y cómo ha influido en tu posicionamiento artístico?
Viajar me enseñó que, aunque hablemos idiomas distintos, el lenguaje del color y el símbolo es universal.
El exhibir en diferentes países me ha abierto mundos. Ese tránsito me dio la confianza para saber que mi mensaje de espiritualidad y arte es necesario en cualquier rincón del mundo.”
– Desde tu experiencia como artista, autora y gestora cultural, ¿qué responsabilidad consideras que tienen hoy las creadoras en la construcción de nuevas formas de sensibilidad, bienestar y comunidad?
Siento que nuestra primera responsabilidad como creadoras es trabajar en nuestro propio desarrollo interno. Solo si cultivamos la paz, el amor y la alegría en nosotros mismos, nuestra obra podrá transmitir eso y convertirnos en verdaderas sembradoras de bienestar.
Mi propósito es crear espacios donde las personas puedan contactarse con su propio interior, rodeadas de paz y belleza. A través de mi labor como artista y gestora, busco recordarle a la comunidad que la creatividad es una herramienta que todos tenemos para vivir mejor, sanar y, finalmente, ser más felices”.
– Como miembro del Capítulo Chileno del NMWA, ¿cuál crees que es el aporte de instituciones como esta a la formación, difusión y comercialización de artistas chilenas?
Es un puente fundamental. Ayuda a que el talento de las artistas chilenas no se quede encerrado en el taller, sino que salga al mundo.
Nos da visibilidad, nos conecta entre nosotras y profesionaliza nuestro trabajo, permitiendo que el arte hecho por mujeres sea valorado, difundido y comercializado como merece.”


















































